Reviso cada escrito antes de su presentación y compruebo órgano y procedimiento al que va dirigido, evitando así posteriores rectificaciones y subsanaciones.
Compruebo que la documentación adjunta a cada escrito, concuerda con la numerada y descrita en el mismo.
Compruebo que cada escrito lleva la firma letrada, asegurando su validez y evitando posteriores subsanaciones.
Informo de inmediato al abogado/a, en caso de detectar cualquier error formal en los escritos, para optimizar su presentación.
Realizo un seguimiento continuo de los escritos presentados hasta su proveído, empleando todos los recursos a mi alcance, para agilizar los procedimientos en los que intervengo.
Llevo un control diario y riguroso de notificaciones y traslados. Envío recordatorios de plazos, señalamientos, citaciones y vencimientos, garantizando un soporte eficaz y eficiente a todos los despachos con los que trabajo.